Con consignas definidas, como “memoria completa”, “guerra revolucionaria” y “batalla cultural”, el gobierno de Javier Milei avanza en su objetivo de lograr que los crímenes de las organizaciones guerrilleras durante los años 70 sean declarados delitos de lesa humanidad.
Con distintas estrategias, la administración libertaria apunta a que dentro de un año, cuando se cumpla medio siglo del último golpe de Estado en la Argentina, la interpretación reciente de la historia política del país sea revisada y, por lo menos, puesta en duda..